miércoles, 27 de agosto de 2014

Arquetipos VI: El lastre

Este tipo de personaje, junto con el Guay, está sacado directamente de la vida real. Suele acabar en la historia por estar en el lugar adecuado en el momento preciso o por circunstancias ajenas a la voluntad del resto del elenco. No sabe hacer nada. Está ahí porque tiene que estar. Tiende a cagarla. Sobra.

Dependiendo del resto de sus características, puede evolucionar y aprender a hacer algo -o, simplemente, dejar de cagarla-. Igual tiene su momento de gloria, como Pippin. Suele servir también para que lo secuestren y haya que rescatarlo. Mayormente, estorba.

¿Queréis una combinación letal? Lastre+Guay. Lastre+Alma Torturada. Huid, insensatos.

Estábamos todos pensando lo mismo.

lunes, 25 de agosto de 2014

Arquetipos V: El Elegido

Admitámoslo: en un 80% de las veces, el Elegido está pidiendo a gritos una somanta de hostias rebozadas en metralla.

Suele ser alguien que vivía feliz criando ovejas/inserte aquí su ocupación prosaica y que un día descubre que es el único que puede hacer X. X tiende a ser algo chungo, muy chungo, que implica poner el riesgo su vida para salvar a su pueblo, al país entero, al mundo, al universo, al tejido de la realidad o a su cabra moribunda. También suele conllevar atributos chachis que le ayudarán en su tarea (por algo es el Elegido), tenga que desarrollarlos o los aprenda enchufándose un botijo de Kung-Fu.

¿Qué pasa? Que en ese 80% de los casos, al Elegido no le mola un pelo ser el Elegido. Como se le junte con la adolescencia (Buffy, Garion) ya podemos prepararnos para un muestrario de rabietas y pataletas en buffet libre. El "oh, por qué a mí" victimista es su especialidad. Suele haber un Maestro por ahí suelto que le dé la zarzuela de palos que va pidiendo a gritos. Normalmente reculan y aceptan su destino, aunque a algunos les cuesta más que a otros.

Cazo vampiros como quien recolecta tulipanes


Suelen ser muy cansinos. Todo les pasa a ellos. Su tema de pensamiento favorito es "qué difícil es ser yo". Combinan bien con el Niño que se cae del guindo y con el Empanao. Cuando evolucionan bien (ese 20% restante) pueden tener un punto interesante. Me extraña que con sus poderes chachis y demás, después de salvar al mundo, se aburguesen y se dediquen a rascarse el higo. Supongo que es porque les ha venido todo dado. Los no-elegidos, los que han tenido que currarse el asunto, tienden a hacer algo más con lo que han conseguido (así a bote pronto estoy pensando en Tony Stark).

La pareja Elegido/Pringao funciona bastante bien. Es algo que se ve en la vida diaria. Tienden, también, a convertirse en el Héroe. Si no lo hacen, una de dos: o tenemos un personaje profundo como la picadura de un mosquito tigre o un niñato con una espada al cual le tienen que sacar las castañas del fuego.

Creo que los ejemplos de Elegidos los podéis aportar vosotros en los comentarios, que los hay a carretillas.


viernes, 22 de agosto de 2014

Arquetipos IV: El alma torturada

Hicieron -o les hicieron- algo en el pasado. O, quizá, no hicieron nada. O van a hacer algo. O les están haciendo algo. Sea como sea, o se sienten culpables y van por ahí con mirada de héroe romántico, o existen sufriendo por las esquinas.

Es un rol cojonudo para mezclar con otras facetas, como el eneldo. Hay packs interesantes, como el guay+Alma Torturada (Seda, Crónicas de Belgarath) y otros más clásicos como el héroe+Alma Torturada (Aragorn, todos sabemos de dónde). Narrativamente da mucho juego y es un arma que, en manos de autores hábiles, crea personajes de profundidad interesante, como Danekal (El Sueño de los Muertos), una suerte de Niño que se cae del guindo+Alma Torturada+Os Vais a Cagar.

Mi suegro me tiene comidita la moral.

Como el eneldo, comértelo solo no tiene sentido. Un alma torturada pelada y mondada campando por una historia pide a gritos un menhir en la cabeza. Usadlo con moderación, es vuestra responsabilidad.

Otra Alma Torturada desde el primer párrafo es Floria, de El Tiempo de Viridia.

jueves, 21 de agosto de 2014

Miscelánea

Esto es una colección de enlaces variados mostrando mi mínima huella digital.

Recorte del ABC. En él se comenta el fallo del concurso Cuentos de las Cuatro Calles.

I Certamen Literario Jacaranda.

Presentación en La Tribuna de Toledo. Me hizo mucha ilusión.

Día de las Bibliotecas. 24 de octubre de 2014. Me lo pasé pipa hablando de creación y de lectura en la Biblioteca de Castilla-La Mancha.

Fantasía Épica en español. Pues esó, ahí está.

El Tiempo de Viridia en escritores.org.

Ciclo de Cuentos Nipones.

Álbum con la final del V Certamen de relato y narración oral Hijos de Mary Shelley.

Entrevista en la web de Sportula, donde sabréis lo que pasa con los huevos de bibliotecario.

Nominación de El Tiempo de Viridia a los Premios Atlantis.

martes, 19 de agosto de 2014

Cristal Oscuro

Cristal Oscuro es de esas historias que dejan huella. Lleva pterodáctilos reveníos, salen los primos hippies de Alf y tres soles. No tiene nada que ver con el mundo real y ahí está la gracia. Está tremendamente bien contada. El chaval protagonista es un Empanao clásico (memorable es el momento de "¡Pero yo no tengo alas!") a través del cual nos sumergimos en una acción poética, épica y deliciosamente redonda. También es un Héroe. Tenemos un Maestro y una Vieja con Mala Leche, así como una Rata Podrida. Y una Moza. Completa el percal un entrañaberrante Bicho Acompañante.



Destaco su valor como referente de la épica poética, al más puro estilo Silmarillion. Sin coñas grotescas, con humor blanco sin taburetes; lo que viene a ser una historia mágica. Es un contraste con los últimos tiempos, donde el exceso de realidad exacerbada empieza a marearme un poco. Esto da para explayarse otro día.

En fin, que es de las que hay que ver.

domingo, 17 de agosto de 2014

Abocados al género: Presentación. Taron y el caldero mágico

Hemos visto todos como la fantasía y la ciencia-ficción han pasado de ser cosa de frikis y niños a ser algo aceptado socialmente. A los amantes del género de toda la vida se la pela si está de moda o no (a no ser que les mole ser superespeciales y tengan alergia a los nuevos ricos), a quien no lo conociera, lo descubra y le guste seguirá dándole tema aunque se pase de moda y quien lo consume como quien se cena los garbanzos porque es lo que ha puesto su madre para cenar le dará a otro palo cuando se diluya el boom. Fin. El tema aquí es otro. Muy nostálgico.

Quiero repasar así a vuelapluma, los días impares, aquellas historias que nos abocaron al género en nuestros tiempos mozos, cuando había videclubs. Más que nada, por dar ideas para tardes de domingo como ésta o para viajes eternos en metro o tren. Hoy, para empezar, Taron y el caldero mágico, que lo tiene todo, gorrino chato incluido.



sábado, 16 de agosto de 2014

Arquetipos III: El guay

El guay va de sobrado. Se mola mogollón. Puede que tenga razones para creérselo o que sea un saco de ínfulas. Va por ahí destilando molonina y, en general, o los amas o los odias. Además las cosas suelen salirles bien, a los muy mamones. O quieres ser como ellos o que les caiga un piano de plomo en la cabeza. En cualquier caso, encandilan al lector, si se saben usar bien.

Combina con todo. Con TODO. El Equipaje de Rincewind es un buen ejemplo. Puedes echarle el barniz guay al Elegido, al Maestro, al Malo Maloso, a la Moza, a las acelgas con pimentón. Si lo mezclas bien y encaminas el guaycismo correctamente, tienes una diana perfecta de afectos y odios.

Últimamente me he encontrado mucho guay convertido en Sacrificio. Es una combinación interesante.

Mirando p'a Dorne

Hay un guay por antonomasia y todos sabemos quién es. Es un Maestro Alma Torturada Guay Héroe. Lo sabe todo y, lo que no, lo averigua. Vive rodeado de Empanadas. Va dejando Sacrificios allá donde va. Es de una complejidad fascinante y, en buenas manos, es una gozada de personaje.

¿Quién si no?

Otros ejemplos de guay: Evan (El sueño de los muertos), Boromir (LOTR), Seda (Crónicas de Belgarath), Han Solo (Star Wars), Jack Sparrow (Piratas del Caribe), Kvothe (El Nombre del Viento), Oberyn (Canción de Hielo y Fuego), Tony Stark (Ironman), Lince. Insisto, los hay a patadas. Rara es la historia que no lleve su guay. ¿Cuál es vuestro preferido?

viernes, 15 de agosto de 2014

Arquetipos II: El Maestro

El Maestro tiende a ser un viejo que lo sabe todo, le explica al Empanao cómo van a ser las cosas y ha tenido una juventud/pasado interesante y a menudo desconocido. Sus posibilidades de morir son altas. Normalmente tiene unas ideas claras sobre qué está bien y qué está mal, o qué es lo que hay que hacer y lo que no. Suele tener, además, que lidiar con las idas de pinza del Elegido (otro que ya veremos) para meterlo en vereda. Es un clásico entre los clásicos. Admite infinitas formas de desarrollo. Se puede combinar con Alma Torturada, con Guay, con Tío que resulta ser otra cosa...

Maestro, Alma Torturada, Sacrificio y del Alcoyano.

No suelen pedir guantás a gritos, probablemente por aquello de la edad. Tienden a salir admirables y redondicos. Probablemente su figura esconda algún componente freudiano, pero ya en berenjenales de once hinojos no me voy a meter.

¿Ejemplos? Gandalf (LOTR), el Profesor Xavier, Magneto (X-Men), Obi-Wan (Star Wars), Belgarath (Crónicas de Ídem), Morgenes (Añoranzas y Pesares), Elodin (El Nombre del Viento), el Ungido Necromante...

miércoles, 13 de agosto de 2014

Arquetipos: Presentación. El "Empanao"

Estrenamos la sección Arquetipos. En ella exploraré los arquetipos más comunes del género fantástico, con sus subtipos y mutaciones, aportando ejemplos concretos. Es muy divertido cómo ciertos roles son adoptados por personajes radicalmente diferentes entre sí en las diferentes historias e, incluso, dentro de la misma, dependiendo del contexto o el momento en que los pilles.

Hoy vamos a profundizar en la impagable figura del Empanao. El Empanao es un personaje imprescindible, sobre todo en mundos con bichos extraños que no has visto en tu vida, religiones que parten el pensamiento lateral y demás. Es el vehículo a través del cual nos van a explicar las peculiaridades del mundo en que nos estamos adentrando.

Si la narración es omnisciente, probablemente el autor aprovechará para señalarnos las peculiaridades que quiera resaltar sobre este nuevo mundo a ojos del lector. Hay muchas formas de explicar por qué hay gallinas verdes tomando el té en la boca de un volcán: el Empanao puede preguntar a la gallina alfa por qué están allí, puede recordar con nostalgia cuando su abuelo se lo contó de pequeño o emocionarse pensando en lo feliz que será cuando consiga ser una gallina verde.

"Eso es un elfo. Eeeeel-fooooo. No, no se comen".


Si el narrador es una tercera persona sesgada, una vez nos coloquemos en el punto de vista del Empanao nos identificaremos con lo perdido que está mirando las gallinas verdes. Se hará las mismas preguntas que nosotros. "¿Gallinas verdes? ¿Lo qué?". Tendrá que preguntar o investigar. Alguien le contestará y le/nos explicará hasta el último cromosoma de las gallinas verdes.

Si tenemos una narración en primera persona pasará más o menos lo mismo que con la tercera sesgada, sobre todo si el Empanao es el protagonista. Si es uno de los subalternos, el que nos dé el punto de vista se pondrá a contarle la leyenda de las gallinas verdes.

El rol de Empanao puede saltar de personaje a personaje. Igual el que no ha visto una gallina verde en su vida se convierte en el guía perfecto en los pantanos de las alubias pintas y les da una lección sobre la confección de fabadas a punto de cruz a todos los demás, que se han convertido en Empanaos en ese capítulo.

Las sagas de fantasía sin Empanao resultan un poco complicadas de leer. Estoy pensando en concreto en La Serpiente Uróboros, en la cual salen trescientos bichos en las primeras cinco páginas y no hay dios que se entere de de qué va cada uno. Necesitamos Empanaos que nos representen, con los que nos identifiquemos, a través de los cuales nos guíen.

Ejemplos de Empanaos: los cuatro hobbits (LOTR), Simón (Añoranzas y Pesares), Garion (Crónicas de Belgarath), Lince... En general, cualquiera que ande mirando y no sepa qué es eso que pasa ante sus ojos.

¿Más ejemplos de Empanaos? Cuéntanoslo en los comentarios.

lunes, 11 de agosto de 2014

El Tiempo de Viridia




"Floria no sabe cuál es su lugar en el mundo, pero está segura que no está dentro del Clan, encadenada a los Ritos de unos Ancestros en los que no cree. Buscando una salida a su desesperación, se pone al servicio del Barón en una confusa misión que la conducirá a los más sórdidos rincones de Nahsga y al regazo de los altivos Cazadores, bajo el yugo de Viridia. En su conflicto milenario se verá inmersa, tomando partido por uno de los bandos en pos de la supervivencia de los Clanes, luchando junto a poseedores de Dones tan peligrosos como los necromantes o los licántropos, pugnando 
por controlar el suyo propio. Lo que el tiempo se ha encargado de olvidar 
será recordado de nuevo, y el mismísimo cielo sangrará
 cuando los Ancestros se rebelen contra los Poderes Innombrables".



El Tiempo de Viridia fue la segunda novela que di por terminada. Después de una trilogía pantagruélica que tardó unos quince años en ser terminada, una novela autoconclusiva parecía jauja. Han querido los hados que, pese a ser una hija menor, haya terminado siendo la primera obra editada.


Oye, pues tiene buena pinta...
¡Quiero leerlo y no tengo un duro!

No problem! En la Biblioteca de Castilla-La Mancha tienen un ejemplar prestable. Las bibliotecas molan un montón. Creo que hay una cosa muy útil llamada "préstamo interbibliotecario" que hace que la distancia no sea un problema.

Quiero comprarlo, ¿Dónde lo tienen?

En las principales plataformas de "lo compras por intenné y te lo mandamos a tu casa" y en librerías bonicas.




¿Y cómo se cantea?





 

viernes, 1 de agosto de 2014

Vida y milagros

Sobre este blog

No está lleno de consejos que sean la panacea y os conviertan en el superescritor del siglo.
No tiene recetas milagrosas ni fórmulas magistrales.
Tiene, sin embargo, ganas de incitar a la reflexión.

Es un sitio donde suelto mis reflexiones. Principalmente, son reflexiones sobre las actitudes a la hora de escribir y corregir, basadas en mi experiencia y en lo que he visto con estos ojitos. Seguro que hay mucha gente que se haya visto en mi situación alguna vez; por ejemplo, corrigiendo cosas que se empezaron a escribir en la adolescencia y ahora llenan de vergüenza ajena. Cualquiera que haya lidiado con el fracaso o el síndrome del impostor se va a sentir identificado con algunas cosas.

Hay mucho de mis libros, porque son el fruto de mi experiencia como escritora. También hay recomendaciones literarias, porque gran parte de ser escritor es leer hasta que se te caigan las pestañas, y cosas que me cabrean o fascinan al respecto de leer, escribir y... Vivir. Así que hay lecturas obligatorias, mucho contenido relacionado con Japón y videojuegos.


Sobre mí

Nací en 1984 en Toledo. Viví en Madrid, Almagro y La Unión a tenor del concurso de traslados de mi padre, hasta que en 1992 aterrizamos nuevamente en mi ciudad natal.



Me licencié en Historia del Arte y después me convertí en experta en Gestión Documental de Museos. La crisis me explotó en los hocicos según acabé la carrera, así que no me quedó otra que aventurarme en el mercado laboral con un machete entre los dientes. Como toda mi generación, vamos.

He trabajado como monitora de campamento, promotora, cuentacuentos e incluso "team member", que es como llaman en las franquicias londinenses a los peones a los que explotar haciendo bocatas, espachurrando remolachas en la licuadora y fregando suelos a rodilla hincada.

Estuve medio año trabando como Localisation QA Tester de videojuegos, lo que viene a implicar revisar cantidades ingentes de texto y pasarse el mismo juego treinta veces. Si me llegan a decir que iba a poder vivir de eso mientras limpiaba la roña del interior del microondas en la cafetería de los horrores me da una angina de píloro. También he traducido videojuegos modestos y contenido relacionado. Creedme, no es tan glamuroso como suena. Hay una cosa llamada "acuerdo de confidencialidad" que hace que me muerda la lengua cada vez que paso por delante de un GAME.

Aquí sigo, sin escupir el machete, a ver hasta dónde puedo llegar.

Podéis ayudarme a sobrevivir lejos de la hostelería y, a la vez, perderos en mundos donde no existen las licuadoras leyendo mis libros, o soltando algún like en Facebook, o siguiéndome en Twitter o, aún mejor, comentando con vuestros colegas que habéis hecho cualquiera de esas cosas.